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miércoles, 20 de diciembre de 2017

2x1: doble receta con las judías pintas


Ya que hace "biruji", hoy vamos de clásicos de mi tierra (Véneto), típicos de la tradición campesina: pasta e fasoi y fasoi in potacin. Os cuento los dos platos porque, desde que, por comodidad y para aprovechar todos los productos, me enseñaron a hacerlos a la par, siempre los hago así. No hay nada difícil, ya veréis. El primer plato es un caldo de judías con pasta fresca; el segundo consiste en utilizar parte de las judías del caldo y hacerlas en húmedo.

Hay diferentes variantes, según la región y os diría que según la receta heredada de cada madre o abuela :)
Aquí os presento la mía, que espero probéis y que os guste.

Ingredientes:
500 g de judías pintas
1 lata de tomate natural triturado
2 patatas
1 zanahoria
1 tallo de apio
2 cebollas pequeñas
1 rama de romero
aceite
sal, pimienta, pimentón dulce/picante (según los gustos)

Para la pasta: cualquier tipo de pasta corta irá bien. Si  queréis hacerla vosotros mismos, aquí van los ingredientes (para 2 personas):
100 g de harina
1 huevo grande
1 pizca de sal


Procedimiento:
Poner las judías en un bol con agua y dejar reposar durante la noche (o, cómo mínimo, por 8 horas).
Escurrirlas, lavarlas y ponerlas en una olla a presión, con las patatas, una cebolla, la zanahoria y el apio. Añadir un poco de tomate triturado (menos de media lata, aprox), agua hasta cubrirlo todo y a cocinar por 40 minutos desde el silbido. Si no tenéis olla a presión, la cocción es de un par de horas.

Fasoi in potacin: cuando ya falta poquito, preparar, en una sartén, el sofrito con la otra cebolla. Una vez abierta la olla, sacar 2/3 de las judías y ponerlas en la sartén con el sofrito. Añadir lo que quede de tomate triturado, el romero y dejar que las judías cojan sabor y la salsa se espese. Salpimentar y espolvorear un poco de pimentón. Guardar en tarros, una vez enfriadas. Se pueden congelar sin problemas.

Volviendo al caldo, ahora sólo queda coger el minipimer y triturar todo lo que ha quedado en la olla a presión. Tiene que resultar un caldo bastante espeso; pero, si veis que está quedando más crema que caldo, añadir un poco de agua. El caldo también se puede congelar sin problemas.

Ahora bien, el último paso es unir la pasta con el caldo. Para ello, calentamos el caldo en una olla (son 4 cazos por persona) y, cuando rompa a hervir, echamos la pasta. Una vez lista, ajustar de sal, pimienta, dibujar un hilo de aceite y, si os gusta, un trozo de parmesano le queda muy bien.

No me he olvidado de la pasta fresca. Para hacerla, es un momento: hacer un volcán con la harina, en medio poner el huevo y la sal. Amasar (no demasiado rato) hasta obtener una masa elástica y uniforme. Sólo si es necesario, añadir un poco de agua. Envolver en film y dejar reposar media hora.
Estirar, con la máquina o con el rodillo, hasta conseguir un grosor muy fino y cortar con un cortapizza o con un cuchillo. La pasta que habréis obtenido se llama maltagliati, que significa "mal cortados" por la manera de cortar los trozos.

En fin, espero que probéis las recetas, que experimentéis con los maltagliati, que me preguntéis cualquier duda que os surja y, sobre todo, que disfrutéis de estos ricos platos de la cocina véneta :)

Un abrazo y buen provecho.


lunes, 31 de agosto de 2015

Pasta fresca (sin huevo) con migas



Aún me quedan unos días de vacaciones (yuhuuuu) y, a parte de dormir mil millones de horas, estoy aprovechando el tiempo libre también para buscar nuevas recetitas inspiradoras en libros y en la Web.

El otro día me topé con un plato típico de la Toscana: pici con le briciole, que es un tipo de pasta fresca (sin huevo), condimentado con migas de pan. Es un plato sencillo, pero debo confesar que realizarlo fue muy divertido y el resultado, gracias al contraste entre texturas, gustoso y sorprendente.

Pero pasemos a la receta...

Ingredientes:

Para la pasta:
300g de harina (la ideal sería la 000), o "harina panificable")
1/2 taza de agua aprox (depende de la capacidad de absorción de la harina)
1 pizca de sal
Sémola de trigo

Para las migas:
50 g de pan duro, reducido en migas
2 dientes de ajo
Pecorino (u otro queso curado, si no lo encontráis)
Aceite de oliva extra virgen
Sal y pimienta negra

Preparación:
Para preparar la pasta, colocar la harina en forma de volcán y en el centro verter un poco de agua tibia con una pizca de sal disuelta anteriormente. Mezclar con un tenedor, cogiendo harina poco a poco de las paredes del volcán; cuando ya no quede agua, trabajar la masa con las manos durante unos 10 minutos, añadiendo agua tibia si necesario, hasta obtener una masa homogénea.
Hacer una pelota, tapar con film y dejar reposar media hora.



Estirar la masa hasta 1 cm de grosor y cortar tiras de 1 cm de ancho aprox.



Hacer rodar cada tira bajo los palmos de la mano, para formar unos espaguetis gorditos, como se ve en este vídeo:


Un consejo, para los que como yo nunca han hecho pici y que, al principio, para hacer uno nos podemos tirar minutos: mientras trabajamos una tira, mejor tapar el resto de la masa con un trapo húmedo, para evitar que se seque en exceso.



Dejar los pici en una bandeja espolvoreada con sémola de trigo.



Bien. Ahora es el momento de poner agua a hervir y de coger una sartén grande, donde se dorarán los ajos enteros con 4-5 cucharadas de aceite.
Retirar los ajos y echar las migas; dejar sofreír unos minutos a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que estén doraditas. Salpimentar.

Cuando el agua esté burbujeante, salar y echar la pasta. Escurrir los pici al dente y verter en un bol. Condimentar con un hilo de aceite, añadir las migas y el pecorino rallado.

Buon appetitooo ;)