jueves, 29 de agosto de 2013

Cous cous veraniego

¡Hola!

Antes de decir adiós al veranito que se va, os quiero proponer un plato fácil, muy bueno y alegre: cous cous con atún, queso y uno de los productos estrella del verano: el tomate.
Y estos que he usado esta vez son aún más "estrella", porque vienen directamente del huerto de mi suegro...¡¡riquíííísimos!!



Ingredientes (para 2 personas):
3 tomates no muy grandes (unos 300g aprox.)
una lata de atún en aceite de oliva
80g de queso semi-curado
cous cous precocido (poco más de medio vaso por persona)
un vaso y medio de agua
sal fina y gorda, pimienta, oregano, basílico fresco, aceite



Procedimiento:
Lavar y cortar los tomates en trocitos; ponerlos en un bol y condimentar con aceite, sal, pimienta y las hierbas. Si os gusta, también se puede añadir un diente de ajo peque, picado. Reservar.
Cortar el queso en trocitos y reservar también.
Preparar el cous cous según las instrucciones de la caja...normalmente son las siguientes:

  • Poner el agua a hervir (tardará poco más de un nanosegundo) y, cuando lo haga, echar una pizca de sal gorda y apagar el fuego.
  • Poner el cous cous en un bol y verter el agua encima; tapar y dejar reposar 5 minutos. Sacar la tapa y desgranar con un tenedor.

Una vez preparado el cous cous, añadir el atún escurrido, el queso y los tomates. Mezclar bien y, si resulta un poco seco, añadir un chorrito de aceite. Ya está... ¡a comerrr!

viernes, 2 de agosto de 2013

Pesto a la genovesa



Hasta ahora, siempre había hecho pesto de manera tradicional, machacando en el mortero primero el ajo con la sal, luego, poco a poco, las hojas de basilico (frotándolas con amor contra las paredes del mortero), los piñones, el parmesano y, finalmente, el aceite...sí, sale muy rico y, al final, ¡¡qué satisfacción!! Pero, la verdad, es un procedimiento muy laaaargo y pesado que, con el minipimer y unos truquillos, nos podemos ahorrar.


Ingredientes (para 4-5 porciones de pasta):
50g de basilico (el de hoja grande)
30g de piñones
50g de parmesano rallado fino
100g de aceite de oliva extra virgen
1 pizca de sal gorda
1/2 de diente de ajo, sin germen

Procedimiento:
Ante todo, hay que saber que si el basilico se calienta demasiado mientras se tritura, la salsa quedará fea, sin perfume, oscurísima y amarga...sí, un desastre total.

Para mimar a nuestro basilico y para que la salsa no se estropee, se pueden seguir un par de consejos. El primero consiste en poner el vaso del minipimer, su cuchilla y el ajo (pelado y privado del germen) en el congelador, por 10 minutos.
Mientras esperáis, limpiar el basilico (sólo las hojas, no tiene que haber tallos); segundo consejo: limpiar las hojas con un trapo húmedo, pasándolo con delicadeza sobre las mismas, con cuidado de no aplastarlas o frotarlas con fuerza.
Rallar el parmesano y pesar los demás ingredientes.

Sacar el vaso, la cuchilla y el ajo del congelador. Poner en el recipiente todos los ingredientes y triturar por el menor tiempo posible: en un minuto o menos el pesto debería estar listo ya. Tercer consejo: mejor triturar de forma intermitente, con pausas de algunos segundos.
Probar un poquito y, según vuestro gusto personal, ajustar de parmesano, piñones, aceite...

Más notas:
  • Cómo conservar el pesto: se puede congelar (en porciones individuales es muy cómodo) o conservar en la nevera algunos días, en un recipiente cerrado.
  • ABSOLUTAMENTE PROHIBIDO CALENTAR el pesto. Se añade frío a la pasta caliente, poniéndolo en el fondo del bol o plato en el cual condimentéis la pasta.
Buon appetito!!