domingo, 25 de febrero de 2018

La carbonara, la de verdad


Hoy vamos a ver la receta de la carbonara, pero la de verdad verdadera, sin variantes modernas como cebolla, nata o champiñones, u otras rarezas que he visto en alguna ocasión.

La receta original prevé la utilización de huevos frescos, pecorino (queso de oveja) y guanciale, es decir, papada de cerdo. Aquí es complicado conseguir este último, así que lo suelo sustituir con bacon o panceta curado. Lo importante, como mínimo, es que no sea ahumado. El pecorino se encuentra más fácilmente (Carrefour), aunque, si un día os apetece muchísimo carbonara y no tenéis este estupendo queso romano en la nevera, ningún italiano enfadado os vendrá a buscar si lo sustituís con parmesano. Ahora sí, vamos a ver la receta.

Ingredientes (para 2 personas):
180g de pasta (la que se usa normalmente con esta salsa es la pasta larga, tipo spaghetti, bucatini o bavette)
100g de guanciale (o panceta/bacon curado)
2 huevos
30-40g de pecorino
Pimienta negra


Procedimiento:
En una sartén, hacer rehogar (sin aceite o mantequilla) el guanciale/bacon/panceta cortado en cubitos, hasta que coja color. En el caso de que uséis guanciale, retirar la grasa que se haya formado.
En un bol grande, con un tenedor, batir los huevos enteros, con varias vueltas de molinillo de pimienta y el queso rallado.

Cuando la pasta esté al dente, escurrirla y pasarla al bol, junto con el guanciale y mezclar enérgicamente, sin dejar que con el calor de la pasta el huevo cuaje. No es un plato de huevos revueltos, tiene que quedar medio crudito.
¡Servir enseguida y disfrutar!

lunes, 15 de enero de 2018

Galletas que huelen a Navidad


¿Todavía os resistís a guardar luces y decoraciones navideñas? ¿Echáis de menos las vacaciones? ¿Simplemente tenéis ganas de galletas caseras?
No pasa nada: tengo la solución: unas galletas de avellana, que huelen a Navidad y que hacen sonreír (comprobado).

Ingredientes (para unas 40-60 galletas, dependiendo de la forma elegida):
200 g de harina blanca
100 g de harina de avellanas tostadas y peladas (yo las compro y las trituro)
80 g de azúcar
120 g de mantequilla
1 huevo
1 pizca de sal
azúcar glas (opcional)

Procedimiento:
Amasar rápidamente todos los ingredientes, añadiendo la mantequilla a trocitos al final. Formar un rectángulo, envolver en film y reservar en la nevera durante 1/2 hora.
Estirar la masa hasta un grosor de unos 4-5 mm y recortar las galletas. Disponerlas en la bandeja del horno forrada con papel vegetal y hornear durante 10-12 minutos a 175º-180º (como siempre, tiempo y temperatura son un pelín variables según el horno).



Dejar enfriar encima de una rejilla y disfrutar del olorcito que se va difundiendo por toda la casa. Una vez listas, se pueden espolvorear con azúcar glas, ¡pero están ricas sin, también!

Y ahora, ¡a merendar!


miércoles, 20 de diciembre de 2017

2x1: doble receta con las judías pintas


Ya que hace "biruji", hoy vamos de clásicos de mi tierra (Véneto), típicos de la tradición campesina: pasta e fasoi y fasoi in potacin. Os cuento los dos platos porque, desde que, por comodidad y para aprovechar todos los productos, me enseñaron a hacerlos a la par, siempre los hago así. No hay nada difícil, ya veréis. El primer plato es un caldo de judías con pasta fresca; el segundo consiste en utilizar parte de las judías del caldo y hacerlas en húmedo.

Hay diferentes variantes, según la región y os diría que según la receta heredada de cada madre o abuela :)
Aquí os presento la mía, que espero probéis y que os guste.

Ingredientes:
500 g de judías pintas
1 lata de tomate natural triturado
2 patatas
1 zanahoria
1 tallo de apio
2 cebollas pequeñas
1 rama de romero
aceite
sal, pimienta, pimentón dulce/picante (según los gustos)

Para la pasta: cualquier tipo de pasta corta irá bien. Si  queréis hacerla vosotros mismos, aquí van los ingredientes (para 2 personas):
100 g de harina
1 huevo grande
1 pizca de sal


Procedimiento:
Poner las judías en un bol con agua y dejar reposar durante la noche (o, cómo mínimo, por 8 horas).
Escurrirlas, lavarlas y ponerlas en una olla a presión, con las patatas, una cebolla, la zanahoria y el apio. Añadir un poco de tomate triturado (menos de media lata, aprox), agua hasta cubrirlo todo y a cocinar por 40 minutos desde el silbido. Si no tenéis olla a presión, la cocción es de un par de horas.

Fasoi in potacin: cuando ya falta poquito, preparar, en una sartén, el sofrito con la otra cebolla. Una vez abierta la olla, sacar 2/3 de las judías y ponerlas en la sartén con el sofrito. Añadir lo que quede de tomate triturado, el romero y dejar que las judías cojan sabor y la salsa se espese. Salpimentar y espolvorear un poco de pimentón. Guardar en tarros, una vez enfriadas. Se pueden congelar sin problemas.

Volviendo al caldo, ahora sólo queda coger el minipimer y triturar todo lo que ha quedado en la olla a presión. Tiene que resultar un caldo bastante espeso; pero, si veis que está quedando más crema que caldo, añadir un poco de agua. El caldo también se puede congelar sin problemas.

Ahora bien, el último paso es unir la pasta con el caldo. Para ello, calentamos el caldo en una olla (son 4 cazos por persona) y, cuando rompa a hervir, echamos la pasta. Una vez lista, ajustar de sal, pimienta, dibujar un hilo de aceite y, si os gusta, un trozo de parmesano le queda muy bien.

No me he olvidado de la pasta fresca. Para hacerla, es un momento: hacer un volcán con la harina, en medio poner el huevo y la sal. Amasar (no demasiado rato) hasta obtener una masa elástica y uniforme. Sólo si es necesario, añadir un poco de agua. Envolver en film y dejar reposar media hora.
Estirar, con la máquina o con el rodillo, hasta conseguir un grosor muy fino y cortar con un cortapizza o con un cuchillo. La pasta que habréis obtenido se llama maltagliati, que significa "mal cortados" por la manera de cortar los trozos.

En fin, espero que probéis las recetas, que experimentéis con los maltagliati, que me preguntéis cualquier duda que os surja y, sobre todo, que disfrutéis de estos ricos platos de la cocina véneta :)

Un abrazo y buen provecho.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Tarta salada con patatas, jamón, scamorza y cebollas caramelizadas




Después de 2 años de inactividad bloguera, vamos a reactivar la página, por fin, con esta receta "light" :)

Esta tarta nace de la necesidad de acabar con las sobras de la nevera, entre las cuales se incluían jamón y scamorza.
Una breve búsqueda en Internet me facilitó una idea apetitosa (by Cucchiaio.it) y aquí os cuento cómo acabé con mis sobras y cómo nació esta tarta con patatas, jamón, scamorza ahumada y cebollas caramelizadas. No será un plato ligerito, pero con este frío, ¡¡va súper bien para calentarse y recuperar fuerzas!!

Ingredientes:
1 masa de hojaldre
500 g de patatas (3 aprox)
2 cebollas pequeñitas o una muy grande
130 g de jamón en taquitos o tiritas
150 g de scamorza ahumada (u otro queso de pasta hilada)
2 cucharitas de azúcar
1 cucharita de vinagre de manzana o blanco
1 cucharada de aceite
sal, pimienta, agua

Procedimiento:
Hervir las patatas (en olla a presión, tardan unos 15 minutos), dejarlas enfriar y luego pelarlas y cortarlas en rodajas bastante gruesas (1,5 cm aprox).

En una sartén, colocar las cebollas cortadas en anillas, añadir el azúcar, el vinagre y un poco de agua. Dejar que se cocinen hasta que estén tiernas y caramelizadas. Si necesario, añadir más agua durante la cocción.

En otra sartén, calentar el aceite, añadir mitad del jamón y hacerlo rehogar unos minutos. Añadir las patatas y saltear otros pocos minutos, para que cojan sabor. Salpimentar.

Colocar la masa de hojaldre (con su papel vegetal) en un molde, pinchar la base con un tenedor e ir colocando los ingredientes en el siguiente orden: primero las patatas con el jamón, el queso en rodajas de medio cm aprox., la cebolla y acabar con la otra mitad de jamón.

Introducir la tarta en el horno, previamente calentado a 200º C y cocinar durante unos 30 minutos, o hasta cuando habrá cogido un bonito colorcito en los bordes.

Se puede comer caliente, con el queso hilante (ñam), o también fría.

¡Buen provecho!