miércoles, 6 de diciembre de 2017

Tarta salada con patatas, jamón, scamorza y cebollas caramelizadas




Después de 2 años de inactividad bloguera, vamos a reactivar la página, por fin, con esta receta "light" :)

Esta tarta nace de la necesidad de acabar con las sobras de la nevera, entre las cuales se incluían jamón y scamorza.
Una breve búsqueda en Internet me facilitó una idea apetitosa (by Cucchiaio.it) y aquí os cuento cómo acabé con mis sobras y cómo nació esta tarta con patatas, jamón, scamorza ahumada y cebollas caramelizadas. No será un plato ligerito, pero con este frío, ¡¡va súper bien para calentarse y recuperar fuerzas!!

Ingredientes:
1 masa de hojaldre
500 g de patatas (3 aprox)
2 cebollas pequeñitas o una muy grande
130 g de jamón en taquitos o tiritas
150 g de scamorza ahumada (u otro queso de pasta hilada)
2 cucharitas de azúcar
1 cucharita de vinagre de manzana o blanco
1 cucharada de aceite
sal, pimienta, agua

Procedimiento:
Hervir las patatas (en olla a presión, tardan unos 15 minutos), dejarlas enfriar y luego pelarlas y cortarlas en rodajas bastante gruesas (1,5 cm aprox).

En una sartén, colocar las cebollas cortadas en anillas, añadir el azúcar, el vinagre y un poco de agua. Dejar que se cocinen hasta que estén tiernas y caramelizadas. Si necesario, añadir más agua durante la cocción.

En otra sartén, calentar el aceite, añadir mitad del jamón y hacerlo rehogar unos minutos. Añadir las patatas y saltear otros pocos minutos, para que cojan sabor. Salpimentar.

Colocar la masa de hojaldre (con su papel vegetal) en un molde, pinchar la base con un tenedor e ir colocando los ingredientes en el siguiente orden: primero las patatas con el jamón, el queso en rodajas de medio cm aprox., la cebolla y acabar con la otra mitad de jamón.

Introducir la tarta en el horno, previamente calentado a 200º C y cocinar durante unos 30 minutos, o hasta cuando habrá cogido un bonito colorcito en los bordes.

Se puede comer caliente, con el queso hilante (ñam), o también fría.

¡Buen provecho!



lunes, 9 de noviembre de 2015

Pan con harina de espelta y semillas



Hacía mil años que no hacía pan y justo ayer recordé que aún tenía harina de espelta de cuando hice las últimas galletas.
Así queee abrí todos los armarios para ver qué más tenía en casa y ya, a amasarrrr.

El resultado fue un pan bien rico y crujiente, con harina integral y las semillas que tenía por aquí: de lino, amapola y girasol.



Ingredientes:
350 g de harina integral de espelta
150 g de harina de fuerza
10 g de sal
25 g de levadura fresca
1 cucharada de miel
20 g de semillas de girasol
2 cucharaditas de semillas de amapola
1 cucharada de semillas de lino dorado
200-250 g de agua tibia (30º C)


Procedimiento:
Desmenuzar la levadura en medio vasito de agua tibia y mezclar, añadiendo la cucharada de miel.
En un bol, unir las harinas, la sal, las semillas y la mezcla agua-levadura-miel.
Añadir agua tibia poco a poco y amasar, hasta obtener una masa homogénea y elástica. Con mis harinas, puse unos 230 g de agua aprox.; pero cada harina tiene su poder de absorción, así que es mejor ir añadiendo líquido poco a poco.
Colocar la masa en un bol enharinado y tapar con un trapo húmedo. Dejar reposar en el horno apagado durante 45 minutos.

Amasar de nuevo y formar una bola. Colocarla en el bol, pincelarla con agua y espolvorear la superficie con más semillas (al gusto). Tapar y dejar reposar en el horno durante una hora.
Transcurrido ese tiempo, sacar el bol y calentar el horno a 200º C (la temperatura es indicativa, como siempre... depende de vuestro horno).

Cuando el horno llegue a temperatura, con mucha delicadeza, transferir la masa a la bandeja del horno enharinada y cocer durante unos 35-45 minutos. Echarle un ojo de vez en cuando para vigilar el color del pan ;)

Buon appetito.

















miércoles, 23 de septiembre de 2015

Galletas con harina de espelta, sésamo, sal y mucho chocolate


Primer día de otoño, primeras galletas de la temporada, ¡¡uoooouoo!!

La receta, un poco modificada según gustos míos y de una amiga cocinera, viene del bonito libro "Profumo di biscotti", de Rossella Venezia.

Emparejar sal con chocolate siempre me ha gustado mucho (por eso también la receta me pareció interesante jaja); entre los cambios hechos, el más importante fue sustituir la harina normal con la de espelta integral, para obtener un sabor más rústico.
La próxima vez eliminaré la mantequilla y usaré aceite de oliva suavecito... ya os diré qué tal el experimento, jiji.

Ingredientes:
140 g de harina integral de espelta
40 g de sésamo
3 g de sal
9 g de levadura
100 g de azúcar moreno
1 huevo
100 g de mantequilla
100 g di gotas de chocolate



Preparación:
Mezclar la harina con el sésamo, la sal y la levadura. En otro bol, batir el huevo con el azúcar.
Unir la mezcla huevo-azúcar con los ingredientes secos. Añadir la mantequilla fría en daditos, la mitad de las gotas de chocolate y amasar con la ayuda de un tenedor. Una vez amalgamados los ingredientes, tapar el bol con film y dejar reposar en la nevera durante 20 minutos.

Con la masa formar bolitas grandes como nueces, aplanarlas un pelín entre las palmas de las manos y colocarlas en la bandeja del horno forrada con papel vegetal.

Hornear a 180º C (en mi caso, 200-210º C, pero tengo un horno de gas un poco raro) durante unos 7 minutos. Abrir el horno y distribuir el resto de las gotas de chocolate sobre las galletas. Seguir la cocción por otros 7-8 minutos aprox. 
Las galletas parecerán bastante blanditas; no panic, sacarlas y dejarlas enfriar encima de una rejilla. Si no se acaban todas en media hora, se pueden conservar en una caja de lata.

Ahh, por cierto, para quien no lo hubiera visto cuando lo colgué, aquí está un tutorial súper fácil y rápido para personalizar una caja de galletas:
http://www.cookandcraftlab.com/2013/07/caja-de-galletas-personalizada.html

Besitos y feliz merienda otoñal.


 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Tarta salada con requesón perfumado y cherry coloridos



Si hay algo que hace que mis ojos hagan chiribitas es ir paseando y toparme por casualidad con algún mercado, en el cual, evidentemente, me voy a perder: buscando las harinas, semillas y especias más curiosas, quedándome embobada viendo como cortan esos pedazos de carne jugosa, curioseando en las paradas coloridas de fruta y verdura, oliendo (y probando, si es posible jaja) los quesos... ay los quesos... desde el suavecito hasta el más apestoso... todos me los llevaría.



Esta vez ha sido el turno de tomates cherry de vario tipo, albahaca y ricotta (requesón). ¿Y qué hacer con todo eso? Pues muuuchas cosas... por ejemplo, una tarta salada rica, de rápida y sencilla realización.


Encontré una recetita interesante aquí, que modifiqué a mi gusto, empezando por la base de la tarta: no usé ni hojaldre, ni masa brisa, sino pasta matta, que es una masa que, según las indicaciones del eminente Sr Artusi, no llevaría ni una pizca de grasa; sin embargo, esta vez he escogido la variante con un poquitín de aceite, para obtener un resultado más fragante. ¡Os aconsejo probarla!

Ingredientes:
Para la pasta matta:
250 g de harina
Entre 100 y 150 g de agua
Una pizca de sal
4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen

Para el relleno:
400 g aprox. de tomates cherry
250 g de requesón
Unas cuantas hojas de albahaca (variedad de hojas grandes)
Sal, pimienta negra, aceite de oliva extra virgen e hierbas provenzales



Preparación:
Para preparar la pasta matta, colocar la harina en forma de volcán y en el centro verter el aceite y el agua con una pizca de sal disuelta anteriormente (empezar con 100 g de agua). Mezclar con un tenedor, cogiendo harina poco a poco de las paredes del volcán; amasar a mano durante unos minutos, añadiendo más agua si necesario, hasta obtener una masa homogénea.
Hacer una pelota, envolverla con film y dejar reposar durante media hora.



Mientras tanto, con la ayuda de una picadora, triturar 12-15 hojas de albahaca con el requesón.
Encender el horno a 180º C (horno a gas, 200º C).


Estirar la masa y acomodarla en un molde de unos 26-28 cm, engrasado o forrado con papel vegetal.
Untar la base de la tarta con el requesón perfumado y distribuir encima algunas hojas de albahaca y los tomates.
Condimentar con un hilo de aceite, sal, pimienta e hierbas provezales.



Hornear durante unos 35-40 minutos, más otros 10 de grill aprox. (hasta que la tarta esté doradita). ¡Servir caliente!

Buen provecho :)